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Punción seca

    La punción seca es una técnica invasiva (ya que se perfora la piel para llegar a la zona a tratar) por la cual se introduce una aguja sólida, similar a las utilizadas en acupuntura, SIN INTRODUCIR SUSTANCIA ALGUNA.


  En la punción seca se utiliza el estímulo mecánico de la aguja como agente físico para el tratamiento del síndrome de dolor miofascial (SDM). Se entiende por síndrome de dolor miofascial como el conjunto de signos y síntomas ocasionados por los puntos gatillo miofasciales.

  Los puntos gatillo son regiones musculares alteradas que se caracterizan por producir hipersensibilidad a la palpación y dolor, tanto local como a distancia (dolor referido). Son regiones microscópicas situadas en el núcleo de una banda tensa muscular, que se puede detectar mediante palpación. 
     El origen de este tipo de puntos será desarrollado con amplitud en futuros artículos, debido a la importancia que tienen en la mayoría de los trastornos musculoesqueléticos.
  
 La punción seca es una opción útil en las primeras fases del tratamiento, dirigidas al alivio del dolor y la sintomatología  inicial. Es una técnica que debe integrarse dentro de un protocolo de terapia manual para conseguir un efecto óptimo. 

     Existen dos tipos de punción seca, en función de la profundidad alcanzada por la aguja y la producción de la respuesta de espasmo local:

  - Punción seca superficial: La aguja no penetra el tejido muscular, se realiza el estímulo desde el nivel subcutáneo. Se tolera mejor, si bien los resultados son menos evidentes que en el caso de la punción profunda. Es la técnica de elección para cierto tipo de músculos, como el pectoral menor, región costal, etc.


   - Punción seca profunda: Se penetra en el plano muscular, buscando la RESPUESTA DE ESPASMO LOCAL (REL). La respuesta de espasmo local es una contracción involuntaria que se produce en el músculo al estimular un punto gatillo.
 Esta respuesta es generada por la médula espinal y está relacionada con la liberación de sustancias que favorecen la disminución de la sensación dolorosa.


Complicaciones


  Es una técnica segura  y sus complicaciones, si se realiza de manera correcta, son escasas.
  Es importante recordar que es muy frecuente el dolor hasta los 4 días posteriores al tratamiento. En la mayoría de las ocasiones no se produce sangrado ni hematoma. 
  La infección, si se realiza la técnica correctamente, es muy improbable. 
  La complicación más grave en la punción seca es el neumotórax, puede producirse en la punción de la región torácica. Las técnicas realizadas sobre esa zona son especialmente cuidadosas para evitar este tipo de problemas. En muchos casos se opta por la modalidad de punción superficial para minimizar riesgos. 
  Es imprescindible que la técnica se realice de manera aséptica, con agujas estériles en óptimo estado. Además, se aconseja evitar en las 48 horas postpunción piscinas y zonas de baño públicas. 


Contraindicaciones


  •  Miedo insuperable a las agujas
  •  Pacientes oncológicos
  •  Obesidad
  •  Malestar general/ fiebre
  • Hematoma
  • Linfedema
  • Infecciones cutáneas
  • Tatuajes
  • Embarazadas 
  • Diabetes y patología vascular
  • Alergia al níquel

CONCLUSIONES

     La estimulación mecánica mediante la aguja posibilita la eliminación de los puntos gatillo, responsables de numerosos dolores y tensiones musculares. 

     Mediante punción seca no se introduce ningún tipo de sustancia en el cuerpo. 

    Es una técnica muy útil para el control del dolor en la fase inicial del tratamiento. Complementada con la terapia manual es excelente en el control de síndromes de dolor miofascial.

  La punción seca es una técnica segura si es realizada por un profesional titulado, sus complicaciones son escasas y de entidad leve. 

    Produce habitualmente dolores en los días posteriores, esto es indicativo de que los procesos reparativos se están llevando a cabo en la zona. En ningún caso el dolorimiento en la región de los días posteriores es indicativo de problemas o daños en la zona, es un síntoma que aparece con frecuencia tras la punción y puede durar incluso una semana. 

  


Carmen Parga Suárez
Fisioterapeuta Centro deportivo Forus Fuenlabrada     


     

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EN INVIERNO, QUE TIEMBLE EL ENFERMO
(Refrán Popular)



Llegó el invierno y con él diferentes síntomas como tos, estornudos, mocos... esos temidos catarros y resfriados, y otros problemas respiratorios e infecciones. En este periodo las enfermedades respiratorias tales como cuadros gripales, sinusitis, bronquitis, neumonías, etc. tienen un incremento de hasta el 25%.



Pero… ¿Qué origina estas enfermedades?

El origen de las enfermedades respiratorias es principalmente vírico, siete de cada diez procesos respiratorios en esta época se generan por estos agentes infecciosos, aunque, en otros pocos casos, puede ser bacteriano (tres de cada diez).

Es la bajada de temperatura en invierno, los cambios bruscos de temperatura, junto con la humedad y la lluvia, un factor de riesgo para las afecciones de las vías respiratorias. Cuando respiramos aire frío, nuestro sistema inmune se debilita, y además los virus se diseminan más fácilmente en el ambiente debido a la variación de las condiciones externas, con lo que es más fácil enfermar por problemas respiratorios. Es por ejemplo el caso del virus de la gripe.
Existen procesos fisiológicos, como la tos y el barrido ciliar, que evitan la acumulación de moco en las vías respiratorias (que favorece las infecciones), pero cuando existe una patología, fallan y tiene lugar las obstrucciones de las vías y el comienzo de la enfermedad.
Por tanto, en esta época es fácil así observar gente enferma en nuestros lugares, en el trabajo, en el colegio y hasta en nuestra propia casa.


¿Cuáles son los grupos de personas de riesgo ante el frío? Enfermedades respiratorias que se complican.


Frente a las enfermedades de tipo respiratorio en época de frío existen grupos de personas más vulnerables que otros.
Es el caso de bebés, niños y ancianos; y el de aquellas personas con patologías crónicas tales como broncorrea, fibrosis quística, EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), asma, neumonía, atelectasia, bronquiolitis en bebés, y bronquiectasias. Durante el invierno Estos grupos aumentan sus consultas hospitalarias, y también el número de casos de estas enfermedades.

 

A parte, otros grupos como mujeres embarazadas, fumadores, diabéticos, hipertensos, y personas con enfermedades que pueden comprometer su patrón ventilatorio, como la esclerosis múltiple, esclerosis lateral amiotrófica, distrofia muscular de Duchenne, etc. Son también propensos a padecer problemas en invierno, ya que en ellos, debido a que normalmente su sistema inmunológico está afectado con alguna enfermedad, es más fácil que una infección respiratoria se complique.

 

1. FISIOTERAPIA RESPIRATORIA

¿Qué puede hacer la fisioterapia respiratoria?

De ella se habló en este blog en la entrada anterior ¿Qué es la fisioterapia respiratoria? 




La fisioterapia respiratoria, está indicada principalmente en los grupos de persona de riesgo, sobre todo cuando los que cursan con exceso de secreción de moco.

Cuando la mucosidad está muy adherida, no es suficiente realizar limpiezas con suero para conseguir expulsarla. En estos casos las técnicas que utiliza la fisioterapia respiratoria son muy eficaces (para saber más lee ¿Qué es la fisioterapia respiratoria? ).

Para conseguir los mejores resultados, el fisioterapeuta individualiza el tratamiento según la edad, la clínica del paciente y la enfermedad que presenta. Se debe realizar una valoración del mismo para adecuar las técnicas de tratamiento a su patología y realizar un programa de sesiones en función de las necesidades y evolución.
También, una parte importante del tratamiento son las pautas y educación por parte del fisioterapeuta a los cuidadores del paciente o al propio paciente. Si una persona acumula moco, hay que enseñarla a reeducar su cuerpo para que pueda provocar su salida. El paciente puede aprender técnicas para realizar de forma autónoma, entrenado y supervisado por el fisioterapeuta.
 "La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo". Nelson Mandela (1918-2013)

 
Y por nuestra parte, ¿qué hacer?

Principalmente debemos evitar los cambios bruscos de temperatura porque entorpecemos a los mecanismos de defensa de las vías respiratorias de nuestro cuerpo. Por ejemplo, las vellosidades de nariz y oídos se mueven a una cierta velocidad sirviendo de barrera a agentes externos como virus y bacterias. En la presencia de frío, la velocidad de movimiento de las vellosidades disminuye, y no reaccionan igual ante un cambio brusco de la temperatura, lo que hace que los agentes infecciosos dañen la mucosa y pasen rápidamente al tracto respiratorio. 


Por ello hay que seguir las siguientes recomendaciones: llevar ropa adecuada, proteger la cabeza, manos y pies; mantener un aislamiento térmico de la casa, cerrando ventanas por la noche y ventilando la casa por el día, evitar lugares con aglomeraciones, fumar (puede dar lugar a crisis de bronquitis crónica o asma bronquial), tener una higiene adecuada, y  vacunarse ante la gripe. Además de beber abundante líquido porque de esta forma se disuelven las secreciones.

Si eres infectado por un virus, recuerda estas medidas, así como tomar alimentos ricos en vitamina A y C, y evita contacto con personas enfermas.
En el caso de que el origen sea una bacteria, necesitarás un tratamiento farmacológico.


2. EJERCICIO PARA NO PONERSE MALO

Los pacientes con enfermedades respiratorias discapacitante presentan una limitación en sí al ejercicio debido a la debilidad muscular, a la limitación ventilatoria, etc. Su situación de inactividad física les hace entrar en un círculo de mayor inactividad y, por tanto, mayor incapacidad debido a un aumento de sus síntomas. Pero, el ejercicio, lejos de eliminarlo en la época invernal, es altamente recomendable porque resulta beneficioso en estas personas: Existe un aumento de la tolerancia al ejercicio, una disminución de los síntomas de la enfermedad y menor uso de medicación. La actividad física mejora el rendimiento cardiovascular debido a cambios hormonales, metabólicos, neurológicos y de la función respiratoria.  

El ejercicio reporta otros beneficios en esta época del año. Primero, aumenta los niveles de energía que tienden a ser menores en inverno, para mantener la misma temperatura corporal que en otras estaciones. En segundo lugar, se queman calorías, acelera la pérdida de peso, más que en verano. Por último, estimula el sistema inmunitario por lo que evita las complicaciones respiratorias porque ayuda a las defensas.

Así que realizando ejercicios en lugares cerrados, como gimnasios, o a horas que haga menos frío, como a mediodía que la temperatura es más cálida, con la ropa y equipo adecuado, prevenimos los problemas respiratorios.



Iván Castellano Santana, Alicia Pacios Martínez


Fisioterapeutas centro deportivo Forus Parla



 


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¿Qué es la fisioterapia respiratoria?


   Actualmente es de sobra conocido el papel del fisioterapeuta en lesiones físicas, como esguinces, roturas musculares o lumbalgias (son afecciones que rápidamente se relacionan con el tratamiento de fisioterapia). Pero en la población general no se conoce hasta qué punto abarca el campo de actuación del fisioterapeuta, ¿puede este profesional actuar ante otro tipo de enfermedades?



Beneficios




   Una de las grandes beneficiadas del tratamiento fisioterapéutico es la Enfermedad Pulmonar.
 Se calcula que la prevalencia de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) en España alcanza valores del 10,2% de la población. Incluso se prevé que en 2020 la EPOC se convertirá en la tercera causa de muerte. 

    La Fisioterapia Respiratoria es una especialidad de la fisioterapia dedicada a la prevención y tratamiento de las disfunciones o alteraciones respiratorias.

     El objetivo principal que persigue esta especialidad es conseguir una calidad de vida óptima en la realización de las actividades de la vida diaria, actividad deportiva, actividad sexual, etc. Para ello se llevan a cabo intervenciones centradas en aspectos tales como:

  1. Facilitar la Ventilación Pulmonar, con el fin de aumentar la cantidad de aire que llega a los pulmones en cada inspiración.
  2. Ayudar a la expulsión de moco acumulado en vías respiratorias, reduciendo la obstrucción respiratoria existente.
  3. Optimizar el Intercambio de Gases, para conseguir un mayor aporte de Oxígeno (O2) a los tejidos, necesario para que éstos funcionen correctamente.
  4. Mejorar la función de los músculos respiratorios, con lo que se conseguirá una mayor capacidad pulmonar, clave en la ventilación pulmonar y en la reducción de la fatiga.
  5. Aumentar la tolerancia al esfuerzo, lo que permitirá realizar una actividad física durante más tiempo y con menor sensación de fatiga.


Tratamiento


    La Fisioterapia Respiratoria, a través de técnicas manuales e instrumentales, ha demostrado ser una herramienta eficaz en el tratamiento de enfermedades bronquiales como ASMA, Bronquitis, Bronquiectasia, Cirugía torácica, etc. 

    Entre la diversidad de técnicas empleadas en este campo podemos destacar:

  a)   Técnicas espiratorias lentas: se utilizan para la depuración de vías respiratorias más distales (medias y bajas). El objetivo es conducir el moco depositado en estas zonas hacia las vías proximales, mejorando la ventilación del paciente y haciendo más fácil su posterior expulsión.

  • Espiración Lenta Prolongada (ELPr) 
  • Bombeo Traqueal Espiratorio (BTE)
  • Drenaje Autógeno (DA)
  • Espiración Lenta Total con Glotis Abierta en Infralateral (ELTGOL)

 b) Técnicas espiratorias forzadas: para depurar vías respiratorias proximales (altas).
  • Técnica de Espiración Forzada (TEF)
  • Tos Dirigida (TD) y Tos Provocada (TP)

 c) Técnicas inspiratorias: Persiguen aumentar la capacidad ventilatoria a través de ejercicios de entrenamiento de expansión pulmonar.


  • Ejercicios de Débito Inspiratorio Controlado (EDIC)
        



Sergio Conde Blasco

Fisioterapeuta centro deportivo Forus Coslada

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El dolor de hombro y sus posibles causas   


 El hombro es la estructura con mayor movilidad del cuerpo humano. Consiste en un complejo articular formado por cinco articulaciones enfocado a la movilidad y que sacrifica para ello la estabilidad.  Es por ello una estructura propensa a las lesiones y a cursar con dolor.



Dolor de hombro: los "culpables"

Dolor de origen muscular


  El dolor es consecuencia de la lesión uno o varios músculos o grupos musculares.
La contractura de músculos como el infraespinoso, redondo menor, redondo mayor o trapecio ocasiona dolor en la cara anterior, lateral y superior del hombro. 
La localización del dolor no coincide necesariamente con la localización del músculo afectado. 
Esto se debe a que las neuronas que envían información a la médula lo hacen a diferentes niveles medulares, por lo tanto el dolor se refleja en todas las estructuras inervadas por los niveles estimulados.
 Son frecuentes los puntos gatillo miofasciales en la musculatura que rodea la escápula que tienen patrones de dolor referido a la región del hombro. Los puntos gatillo son zonas musculares que no funcionan correctamente y que dan lugar a lo que se conoce como contractura. 

      Un punto muy habitual de origen de dolor referido al hombro es el punto gatillo del músculo infraespinoso, que origina dolor en el territorio que se muestra en la imagen.

Dolor de origen tendinoso


La sobresolicitación de un determinado tendón, puede provocar pequeñas microroturas en sus fibras y ocasionar una respuesta inflamatoria. Generalmente se debe a la realización de actividades repetitivas o a una afectación  nivel muscular, articular o postural, lo que altera el movimiento normal del hombro y provoca una mayor tensión sobre en tendón afectado.
Es frecuente que un dolor de origen muscular se confunda con un dolor tendinoso, debido a que el dolor referido de determinados músculos coincide con la localización de tendones comúnmente afectados como el tendón del supraespinoso.


Dolor de origen articular


  El dolor de origen articular puede tener múltiples causas como una retracción capsular (hombro congelado), afectación ligamentosa de las diferentes articulaciones del hombro, rotura del labrum, hipermovilidad causada por problemas de columna o a nivel del codo, subluxación glenohumeral, degeneración articular (artrosis) etc.
La movilidad puede estar disminuida o aumentada dependiendo del tipo de lesión y el movimiento tanto activo como pasivo acostumbra a ser doloroso. 
Algunas lesiones articulares requieren de cirugía y posterior rehabilitación. Otras se pueden abordar desde la fisioterapia con fines resolutivos o paliativos.


Dolor referido 




      Las disfunciones vertebrales a nivel cervical así pueden provocar dolor referido en la zona del hombro por mecanismos similares al dolor reflejado de origen muscular.

  

     Un dolor referido muy común es el producido por la dificultad que encuentran los nervios que van al brazo (plexo braquial) en la salida por el denominado el desfiladero torácico, entre los músculos escalenos, la clavícula y las primeras costillas. En este caso el dolor se suele acompañar de adormecimiento y hormigueos en el brazo y la mano. 

  Otro tipo de dolor referido se produce por la afectación de algunas vísceras que pueden somatizar en forma de dolor de hombro como es el caso del hígado. Esto no significa necesariamente que la víscera esté dañada y que tengan que aparecer alteraciones en las pruebas diagnósticas médicas. En la mayoría de los casos sólo existe una disminución leve del movimiento normal de la víscera, lo que se trasmite a través de las fascias a los músculos.

Dolor irradiado


      El dolor irradiado se debe a una presión ejercida sobre la raíz nerviosa en la columna y por ello, a diferencia del dolor referido, tiene carácter filiforme  y se manifiesta en todo el trayecto del nervio pudiendo identificarse a punta de dedo en todo el recorrido. 




Otros factores

Es importante tener presente la posibilidad de la existencia de factores psicológicos y emocionales, como es estrés, que pueden agravar o incluso ser el origen del problema somatizando directamente en la zona cervical o sobre una víscera.

Fisioterapia y dolor de hombro

Un correcto y completo diagnóstico resulta fundamental para la identificación del origen del dolor de hombro así como para su abordaje terapéutico.
 La valoración fisioterápica incluye pruebas manuales para la medición de la movilidad global e intrínseca así como para la evocación de dolor de las posibles estructuras implicadas.

El objetivo de dicha valoración es identificar la causa del problema y determinar la idoneidad del tratamiento de fisioterapia o bien la realización de pruebas médicas.
La mayoría de los dolores de hombro pueden ser tratados con éxito mediante las diferentes técnicas incluidas dentro del campo de la fisioterapia y de la terapia manual, siempre guiadas por una correcta valoración. 


La clave...

Hemos visto que el dolor de hombro puede tener distintos orígenes y múltiples causas, siendo los orígenes más frecuentes muscular, tendinoso, articular, dolor referido, irradiado o visceral. La  sintomatología es en ocasiones fácilmente confundible debido a la forma de manifestarse en una zona común y con características similares y difíciles de identificar y comunicar por parte de quien lo padece. 


Rodrigo Teixeira Goas

Fisioterapeuta centro deportivo Forus Coslada

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Conociendo el dolor: concepto, utilidad y factores determinantes.


      La definición del concepto de dolor no es una tarea sencilla. Si bien el dolor es una sensación conocida por todo el mundo, es un término abstracto y muy difícil de cuantificar objetivamente. Cada persona percibe el dolor de un modo particular, determinado por la experiencia personal y la cultura y el medio social en el que se encuentra. Teniendo en cuenta que el principal motivo de demanda de atención sanitaria (dentro de la cual se incluye la fisioterapia) es el dolor, es imprescindible realizar un esfuerzo de cara a acotarlo, comprenderlo y cuantificarlo.

         La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP), define el dolor como una sensación displacentera y la experiencia emocional asociada a un daño tisular (de los tejidos), actual o potencial o descrita en términos de tales daños. De esta definición debemos destacar la consideración del dolor como una experiencia individual, desagradable donde se entremezclan factores físicos y emocionales.  Como complemento a esta definición debe incluirse las situaciones en las que aparece dolor sin daño de los tejidos evidente. 
    
      El dolor se produce cuando llegan a distintas áreas de la corteza cerebral un número de estímulos concretos desde los receptores existentes en los tejidos. Ante estos estímulos puede producirse una respuesta refleja (por ejemplo, retirar la mano cuando tocamos una superficie muy caliente) y la activación de respuestas que, en un inicio, tienen una función protectora. Esto sucede en el dolor fisiológico, que es una sensación normal, localizada, transitoria, que experimentamos en nuestra vida diaria. 

   El dolor fisiológico tiene función de alarma y rol protector. El dolor puede ayudar a diagnosticar un problema ya que, sin dolor, podríamos lastimarnos gravemente sin saberlo o no darnos cuenta de que tenemos un problema médico que requiere tratamiento. En este tipo de casos, una vez que el problema se trata, el dolor suele desaparecer. 

    En cambio, en  el dolor patológico o crónico la sensación es anormal, permanente, mal localizada, difusa, exagerada, impredecible, y no tiene ningún rol protector. Constituye una forma de destrucción física y mental, que impide la realización de las actividades de la vida diaria, deterioro físico, y  del reposo con el consiguiente daño psicológico 
  La experiencia de dolor resulta de la combinación de múltiples factores: fisiológicos (funcionamiento del cuerpo) y genéticos, cognitivos (de los conocimiento previos acerca del dolor), afectivos (emocionales), conductuales, culturales, sociales y familiares. Ninguno de esos factores por sí solo explica adecuadamente las causas de dolor, por lo que cualquier evaluación y tratamiento debería integrar los diferentes aspectos de la enfermedad. 


Tipos de dolor


DOLOR NOCICEPTIVO

   Es el dolor producido por la estimulación de receptores de dolor, provocando que el mensaje doloroso sea transmitido al sistema nervioso central (médula espinal y corteza cerebral). Ejemplo: quemadura.
 Dentro del dolor nociceptivo, se distingue el dolor somático (originado por estimulación de receptores del sistema musculoesquelético y piel) y el dolor visceral (originado por compresión, distracción, falta de riego sanguíneo_o isquemia_ y espasmo de la musculatura lisa de las vísceras pélvicas, abdominales o torácicas). 

DOLOR NEUROPÁTICO

   En este caso el dolor se produce por irritación directa o lesión del tejido nervioso, el dolor se manifiesta ante estímulos mínimos o sin que seamos capaces de determinarlos fácilmente. 
  Dentro de este tipo de dolor cabe destacar el dolor irradiado, el cual sigue la distribución del nervio periférico afectado, por lo general puede localizarse a punta de dedo, siguiendo un trayecto determinado. Ejemplo: dolor por compresión nerviosa en una hernia discal. 


DOLOR REFERIDO



 El dolor referido se percibe lejos del lugar de origen sin seguir un trayecto nervioso. Puede tener origen visceral o musculoesquelético. En ocasiones no duele en la región originaria del problema por lo que puede dar lugar a que ésta pase desapercibida y los efectos del tratamiento no sean los esperados. 
    Suele ser un dolor difuso de intensidad media-moderada que abarca una región más o menos amplia de la superficie del cuerpo. Un ejemplo de este tipo de dolor es el dolor por puntos gatillo miofasciales (región de inicio de contracturas musculares). 

   Este dolor se produce por liberación de sustancias irritantes que afectan a varias estructuras y activan los receptores de diferentes niveles. 


      Según la duración se distinguen los siguientes tipos de dolor:

DOLOR AGUDO

      Es la señal de alarma del organismo agredido y una vez ha cumplido su misión se transforma en algo inútil y destructivo, si no es aliviado. El dolor no guarda ninguna relación cuantitativa con la lesión tisular que lo provoca, pero alerta al individuo cuando su tolerancia al dolor ha sido alcanzada, induciéndole a solicitar ayuda. Este tipo de dolor puede ser superficial (piel, mucosas) o profundo (originado en los huesos, articulaciones, ligamentos y vísceras). Su duración es limitada, de días a semanas.

DOLOR CRÓNICO 


          Es el dolor que persiste durante más de 3-6 meses. En esta caso el dolor perdura más allá del tiempo de curación y se queda como una sensación permanente. Cuando este dolor no está asociado a cáncer o SIDA se considera como dolor crónico benigno. Se asocia frecuentemente a cambios de personalidad y depresión pasando de ser un síntoma a una enfermedad propiamente dicha. En estos casos el abordaje terapéutico es mucho más complejo que en el dolor agudo y requiere la colaboración de los diferentes profesionales sanitarios como única opción para mejorar la calidad de vida del que lo padece. El dolor crónico puede aparecer de manera inconstante, intercalando periodos de mejoría con brotes de reagudización.
    La fisioterapia tiene herramientas muy útiles para aliviar la mayoría de los dolores descritos y ponerle solución a gran parte de ellos. Desde una correcta valoración se pretende llegar al origen de cada dolor para, en caso de ser posible, ponerle solución evitando la cronificación del mismo.


      Carmen Parga Suárez.
      
      Fisioterapeuta centro deportivo Forus Fuenlabrada


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                 Cefalea Tensional

  

   Se denomina cefalea tensional a aquella cuyo origen es el espasmo muscular de la musculatura cervical y nucal. 
   Las cefaleas tensionales son una de las formas más comunes de dolores de cabeza y pueden ocurrir a cualquier edad, aunque es más común entre los adultos y los adolescentes.
   La cefalea tensional se caracteriza por un dolor continuo, no pulsátil, que puede ser generalizado o de recorrido similar a una banda que abarca la nuca y el cuello.


Causas

     Cualquier actividad que obligue a la cabeza a mantener una sola posición durante mucho tiempo sin moverse puede ocasionar sobrecarga de la musculatura cervical y cefalea asociada. En muchos casos la causa primaria se encuentra en una alteración postural derivada de  las actividades de la vida diaria como conducir, trabajar frente a un ordenador o realizar actividades repetitivas que obliguen a una inclinación hacia delante y/o a coger pesos.
    Entre otras posibles causas se encuentran los traumatismos (esguince cervical), problemas viscerales (hígado), alteraciones mandibulares o el estrés emocional.
    La ingesta prolongada de medicamentos para aliviar el dolor pueden acabar agravando el problema al sobrecargar el hígado, lo cual prolongará y agravará los episodios de dolor.

Tratamiento 
   Las técnicas de Fisioterapia como la manipulación, estiramiento, técnicas musculares inhibitorias, tratamiento visceral y arterial contribuyen a aliviar los síntomas y atajar el origen del problema.
    El ejercicio terapéutico es una herramienta terapéutica y preventiva muy eficaz en este tipo de dolores.

Recomendaciones

  1.   Si tu trabajo te obliga a permanecer mucho tiempo  en sedestación, levántate cada dos horas y realiza estiramientos cervicales bajo el asesoramiento de un profesional.
  2. Organiza tu espacio de trabajo de forma que permita a tu columna permanecer en una posición erguida y evitando mantener la flexión, inclinación o rotación de cuello durante un tiempo prolongado.
  3. Evita malas posturas como sentarte con la espalda encorvada y los pies en alto.
  4. No abuses de los analgésicos cuando estos no alivian el dolor y los episodios son muy frecuentes.
  5. Cuida la alimentación y evita el alcohol, la cafeína y el tabaco.
  6. Realizar actividad física a diario. Evitar la sobrecarga por desacondicionamiento de la musculatura encargada del control cervical. 
  7. Revisa tu vista. Las alteraciones de la visión favorecen la adquisición de vicios posturales que pueden agravar y perpetuar la sintomatología. 
  8. En caso de detectar bruxismo nocturno (desgaste dental, dolor en la mandíbula, dificultades para abrir/cerrar la boca) consulta a tu odontólogo. Las férulas de descarga nocturna pueden ayudar en este tipo de casos. 
  9. Consulta a tu fisioterapeuta para conocer los ejercicios más indicados en este tipo de patología. 
  10. Adquiere hábitos de sueño saludables, el descanso inadecuado puede ser el factor desencadenante de los dolores. 
 
Rodrigo Teixeira Goas

Fisioterapeuta del centro deportivo Forus Coslada